Hábitos y datos
Sauna y corazón: qué dice el estudio finlandés de Laukkanen
Un estudio de casi 21 años con 2.315 hombres finlandeses muestra cómo la frecuencia con la que vas al sauna se relaciona con el riesgo cardiovascular, y cómo empezar sin forzar el cuerpo.
Contenido del artículo

En Finlandia lo midieron durante casi veinte años: la frecuencia con la que una persona va al sauna se relaciona con su riesgo cardiovascular en el largo plazo. No es una moda de bienestar sin respaldo. Es uno de los seguimientos más largos que existen sobre el tema, con cifras concretas detrás.
Si te interesa sostener hábitos simples en el tiempo, antes que buscar soluciones rápidas, esta guía te puede servir junto con la de camina como los japoneses: qué es y qué beneficios tiene, otro hábito cardiovascular progresivo y fácil de empezar.
¿Qué encontró el estudio finlandés sobre el sauna y el corazón?
El estudio es del cardiólogo Jari Laukkanen y su equipo en la Universidad del Este de Finlandia, publicado en JAMA Internal Medicine en 2015. Siguieron a 2.315 hombres de 42 a 60 años durante casi 21 años: de los que iban al sauna una vez por semana murió el 49%, y de los que iban de 4 a 7 veces por semana murió el 31%.
El riesgo de muerte súbita cardíaca fue 63% menor en el grupo que iba más seguido, comparado con el que iba una sola vez por semana.
Es importante leer esto con cuidado: es un estudio de observación. Muestra una relación entre la frecuencia de uso del sauna y la mortalidad, no prueba que ir al sauna sea, por sí solo, la causa de esa diferencia. Las personas que van más seguido al sauna también pueden tener otros hábitos distintos que influyen en el resultado.
¿Cómo empezar a ir al sauna sin forzar el cuerpo?
El protocolo que se desprende de la evidencia es progresivo, no de golpe:
- Empieza con dos sesiones por semana, de 10 a 15 minutos cada una.
- Sube poco a poco hasta cuatro sesiones por semana, de unos 20 minutos cada una.
- Toma agua antes y después de cada sesión, para compensar lo que pierdes con el sudor.
- Nunca entres al sauna después de haber bebido alcohol.
Este mismo orden de ideas, el de sostener un hábito simple en el tiempo en vez de buscar un cambio instantáneo, es el que desarrolla la guía 5 hábitos simples para sentirte mejor que hace 10 años.
¿Qué otros beneficios cardiovasculares tiene la sauna?
Más allá de la reducción de mortalidad que reporta el estudio finlandés, una revisión clínica señala que la sauna se asocia con mejoras en la tensión arterial, la función cardiovascular, la rigidez arterial y un menor riesgo de ictus. El aumento temporal de la frecuencia cardíaca durante una sesión se compara, en esa revisión, con una forma leve de ejercicio pasivo para el sistema circulatorio.
Estos efectos se suman al protocolo descrito arriba: no reemplazan el ejercicio regular, pero son un hábito adicional razonable para quien ya cuida su corazón de otras formas.
¿Quién debería hablar con su médico antes de ir al sauna?
Si tienes la presión baja o alguna condición del corazón, habla con tu médico antes de empezar a ir al sauna con regularidad. Eso incluye condiciones diagnosticadas previamente o síntomas que ya estás monitoreando con un profesional de salud.
Fuera de esos casos, el sauna es una práctica que millones de personas en países como Finlandia sostienen como parte de su rutina semanal, sin que se trate de un tratamiento médico ni de un sustituto de los chequeos preventivos que conviene revisar con los años, como repasa la guía 5 preguntas que debes llevarle a tu médico al cumplir 40.
¿Qué pasa si vas al sauna todos los días?
El estudio finlandés no comparó el uso diario como un grupo separado: su comparación principal fue entre ir una vez por semana e ir de 4 a 7 veces por semana. Si tu meta es llegar a varias sesiones semanales, conviene subir de forma gradual, como describe el protocolo de este artículo, en vez de pasar de cero a todos los días de inmediato.
Hidratarte antes y después de cada sesión, y evitar el sauna después de beber alcohol, son dos cuidados básicos que aplican sin importar cuántas veces por semana vayas.
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Fuentes
Preguntas sobre sauna y salud cardiovascular
¿Cada cuánto hay que ir al sauna para notar beneficios en el corazón?
El estudio finlandés asoció la mayor reducción de mortalidad con ir de 4 a 7 veces por semana, pero para empezar basta con dos sesiones semanales de 10 a 15 minutos y subir poco a poco. La sección [¿Cómo empezar a ir al sauna sin forzar el cuerpo?](#como-empezar-a-ir-al-sauna-sin-forzar-el-cuerpo) desarrolla ese protocolo paso a paso, según resume [el reporte de El Mundo sobre el estudio](https://www.elmundo.es/salud/2015/02/24/54eb4f9eca4741063b8b456f.html).
¿Qué encontró el estudio de Jari Laukkanen sobre el sauna y la mortalidad?
El cardiólogo Jari Laukkanen y su equipo de la Universidad del Este de Finlandia siguieron a 2.315 hombres durante casi 21 años: murió el 49% de los que iban una vez por semana, frente al 31% de los que iban de 4 a 7 veces, [según el detalle publicado por El Mundo](https://www.elmundo.es/salud/2015/02/24/54eb4f9eca4741063b8b456f.html). La sección [¿Qué encontró el estudio finlandés sobre el sauna y el corazón?](#que-encontro-el-estudio-finlandes-sobre-el-sauna-y-el-corazon) repasa las cifras completas.
¿Qué pasa si uso el sauna todos los días?
El estudio finlandés no midió el uso diario como grupo separado: comparó ir una vez por semana contra ir de 4 a 7 veces. Si quieres ir con esa frecuencia, conviene llegar ahí de forma progresiva, como describe la sección [¿Cómo empezar a ir al sauna sin forzar el cuerpo?](#como-empezar-a-ir-al-sauna-sin-forzar-el-cuerpo), hidratándote antes y después de cada sesión.
¿La sauna es segura para cualquier persona?
No para todos sin antes revisarlo: si tienes la presión baja o alguna condición del corazón, conviene hablarlo con un médico licenciado antes de empezar, como explica la sección [¿Quién debería hablar con su médico antes de ir al sauna?](#quien-deberia-hablar-con-su-medico-antes-de-ir-al-sauna). Fuera de esos casos, el protocolo progresivo de este artículo es un punto de partida razonable.
¿Qué otros beneficios cardiovasculares tiene la sauna además de reducir el riesgo de muerte?
Una revisión clínica señala que la sauna se asocia con mejoras en la tensión arterial, la función cardiovascular y un menor riesgo de ictus, [según detalla ICNS](https://www.icns.es/articulo_sauna-mejora-salud). La sección [¿Qué otros beneficios cardiovasculares tiene la sauna?](#que-otros-beneficios-cardiovasculares-tiene-la-sauna) desarrolla ese punto.


